EL ORÁCULO DE MIS DÍAS.
Extraño impulso este que nos obliga a buscar.
miércoles, 7 de marzo de 2012
De nuevo a las andadas.
En fin, todas las situaciones por las cuales nos vemos a menudo metidos, nos demuestran que nada es seguro, no estamos siendo definitivos en todo momento, los cambios son precisos, no los resultados, la constante es el cambio; el cual no refleja a mayor escala su resultado, los procesos difieren de persona a persona, unos por una idea, otros por una palabra, una imagen, un comentario, etc.
Los cambios más extraños e impresionantes que me ha tocado ver, han sido producto del sueño, al menos este es el ovillo de las acciones posteriores que a partir de este, y al cual podemos tomarlo (por qué no, como principio) esos casos han modificado en gran escala tanto las acciones como los pensamientos, curioso el hecho pero comprobable.
De cualquier forma, los acontecimientos que me circundan y por que los que a su vez circulo, enfrascado en ideas, atrincherado en sueños, acosado por las incertidumbres, bajo el manto informe de la violencia cotidiana como cielo y sobre la estéril tierra como escenario; tornan el panorama sumamente borroso, ilegible... el ensueño monótono de las ambiciones, de los hechos consumados.
¿Qué lugar nos queda? ¿A quién le sobran sueños para renta, como inmuebles que nadie quiere habitar?
Es la "divagación total" parafraseando una boca.
martes, 6 de marzo de 2012
Marzo-Primavera.
Hay cosas que no son ni buenas ni malas decía Cocteau: tienen otros méritos. Es cierto, no podemos juzgar todas las cosas de la misma manera de como nos han enseñado... mejor dicho, el vicio constantemente repetido, unas impuesto, auto-impuesto y aprendido.
Mirar de modo distinto nos muestra otro ángulo de aciertos, por consiguiente los errores o los defectos difieren, pero qué hay detrás de la simple lectura en las personas... no quiero responderme en estos momentos.
He pensado al respecto si es correcto seguir contigo, a simple vista nadie estará de acuerdo, unos porque no lo ven bien, otros juzgando la situación desde el punto moral, a otros no les interesa (y que bueno por esos) los demás los mando al etc.
Pero el amor Oliveira, pero la necedad, el capricho de la ilusión,por mencionar sólo una parte de lo que también nos constituye porque de esa maza se se vale el alma humana. El amor es dolor, son celos, inseguridad, angustia; también el amor se contiene de esto.
¿Acaso regresaste Maga? ¿Acaso supo Oliveira siquiera que volviste? ¿Y qué fue de ti Talita? Tantas respuestas que ni el mismo escritor conoce, ese que tantas veces se pregunta y pocas se responde o no responde o nos responde, por decirlo de algún modo; Esta vida, Cortázar, se juega como la Rayuela.
Ya no me angustia mudarme, ya no extraño a mi familia, no como antes, ya no; y tal vez sea injusto o egoista pero las cosas no son lo que parecen, no sé de ellos y ellos no sabrán más de mi; no es nada malo, sólo es.
A veces llego al departamento y miro a un niño jugando con unos carritos en una caja de cartón, otras lo he encontrado llorando en la banqueta del estacionamiento, ora en una bici, ora con una pelota; otras, caminando con las manos en las bolsas y los hombros recogidos y la cara de regañado, lo he visto mirarme de reojo algo extrañado, a veces me saluda cuando paso; le gusta jugar a los escondites... ese niño soy Yo.
Y Daniel Devoto en el amor del que escucha: Siento cantar un ruiseñor, a veces, Sobre una rama, y es sólo mi sangre Que está pensando en ti sin que lo sepa. (Canciones contra mudanza)
Sobre el "Oda a un Ruiseñor" de Keats
Datos curiosos, encontrar nuestro propio nombre y más sobre algo que hemos pensado en algún momento.
martes, 14 de febrero de 2012
Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de] amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.
¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos del verano. Pero un mismo cuerpo de mujer es María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche hay debajo de tu lengua... Sí, pero también está dicho que las moscas muertas hacen heder el perfume del perfumista. En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia, quedarse en el mero pedido de papas fritas y los telegramas Reuter, en las cartas de mi noble hermano y los diálogos del cine. Curioso, muy curioso que Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. Ah, si en el silencio empollara el Roc... Logos, faute éclatante.Concebir una raza que se expresara por el dibujo, la danza, el macramé o una mímica abstracta. ¿Evitarían las connotaciones, raíz del engaño?Honneur des hommes, etc. Sí, pero un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible.
(Julio Cortazar)
¿Qué podemos esconder abajo o debajo de las palabras?
lunes, 6 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
Sin palabras.
No es simple Roberto, no tienes la vida asegurada, ni yo, ni nadie. Cosas hay que nos emocionan, y que por ello nos sabemos alegres, en ocasiones felices, otras conocemos por medio de ellas la dicha, pero lo que cuenta es lo que al final del día nos resta, lo que sobra a diario dentro y fuera de nosotros, pero más lo de adentro porque días como hoy, cuando la brújula sabes bien que apunta hacia el norte y te empeñes en ir al sur por el simple gusto, termines dándote cuenta que no tuvo caso alguno, que al final, porque también descubriste que las cosas por muy seguras que nos parezcan no son así y punto; date cuenta que tienes que comenzar de nuevo, cierto es que no desde cero como muchos creen, pero sí, de cero y si esto no es cero; por lo menos se le parece. Te hecharé de menos amigo, como todas las tantas cosas que hecho de menos, pero, a dónde ir a estrechar tu mano, o darle la palmada en el hombro a tu confianza, dónde las mañanas de vino, dónde las tardes de literatura... No tiene caso Roberto y cuando parecía que sí y que ello iba respaldado por todo, al final descubres que no tampoco era cierto. El hombre es el lobo del hombre, escribió Thomas Hobbes en la primera mitad del siglo XVII y él ya se había dado cuenta de ello, , tuvieron que pasar cuatro siglos para que tú, en la primera década del siglo XXI lo tuvieras presente, comprobado, afirmado y aprendido; es parte de vivir, créeme, después ya no duele, nos deja de sorprender y comenzamos a vivir con la experiencia, que no es buena, mucho menos mala, pero a eso llegamos después de cierto tiempo mediante cierta reflexión. No habrá ningún capitulo que no puedas leer en el gran libro que es nuestra vida y nada en nuestra magna obra quedará sin acento mientras lo merezca, pero tampoco esto que digo es así, puedo hablar con certeza pero no con la seguridad necesaria para jurarlo; la vida demuestra otra cosa, hasta equívocos y aciertos. Sabes que no todas las ocasiones debes confiar de la mano que te tienden las personas, no tan fácil, ahora, es necesario que leas en las personas, las más complejas se nos muestra sutiles, las demás... de esas te toca dudar a tu manera. No es justo decías antes de irte, no es justo dirás cuando te mueras, no importa lo que hagas el hombre nunca estará contento, pero te sigo yo porque tú, una vez estando arriba, descubriste que valía nada tu esfuerzo y aunque a diario te levantabas con todo la fuerza, virtud de la juventud, alguien, que no tú, reparó en que ya no servías y te corrieron. Eres un buen Ingeniero, te lo vuelvo a repetir, un buen hombre antes que todos tus títulos, y si te esfuerzas, lograrás ser un hombre de provecho pues representa más que un hombre de bien, ambos compartimos ése ideal. Pero si las inclemencias de la vida te orillan a renegar de tu destino, ten para esos momentos presente lo que tantas ocasiones hablamos, recuerda amigo: el amor que depositamos en las cosas que amamos porque nos complementan es lo único que puede constituir la cimiente de nuestra obra y que, a su vez, nos desvía de la vida y el tiempo desperdiciados, sólo así daremos sentido a nuestra existencia. Recuerda buscar siempre lo difícil, ten presente eso, lo difícil nos enseña a vivir y nos muestra más de la vida; el ardid de las personas que sólo te ilusionaron; sino se puede estar siempre arriba, sí, sabes que se puede pelear y librar una batalla justa, sólo que seamos justos también, con lo que peleamos y con lo que deseamos obtener. El amor es inmanente, llegamos a esa conclusión y no habrá palabra por más grandilocuente que, aunque logre hacernos denostar de lo encontrado, nos haga traicionarnos. La vida tal vez no vuelva a juntar nuestros caminos, porque tal vez nos encontraremos en otra vida, pero no será lo mismo. Me resta solamente una palabra. Adiós, y me permito una última frase. Que la suerte te acompañe por doquiera.
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